Vino Chianti Classico D.O.C.G.

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Vino Chianti Classico D.O.C.G.

 

Una vigna con botte

El Vino Chianti Classico DOP representa una mayor fuente de riqueza para el área del Chianti, y por eso no sorprende que este producto haya sido particularmente cuidado y protegido, para distinguir su calidad de las otras producciones de vino, y salvarlo de las contaminaciones que podrían diminuir su importancia y gusto.
Por eso fue introducida una rígida legislación para regular la producción del Chianti Classico. El primer límite concierne naturalmente el área geográfica donde la uva debe crecer. Pero en el área prescrita no sólo tienen que ser cultivados los viñedos: el entero procedimiento de producción del vino, embotellamiento y almacenamiento deben tener lugar en la zona protegida.
La variedad de uva de la cual viene producido el Chianti es la Sangiovese. Esta variedad puede ser mezclada con otros tipos de viduños, sin embargo su cantidad no debe exceder el 20% y de todas formas el viduño debe ser exclusivamente de tipo rojo (Lanaiolo, Colorino, Cabernet Sauvignon y Merlot).
La tasa alcohólica no debe exceder los 12 grados, 12.5 por el Vintage Chianti, conocido también como Riserva.
Además de esto, hay otros requisitos que tienen que ser seguidos, que conciernen la cantidad media del producto seco (24 g/1); la tasa de acidez (4,5 g/l), el color (intenso rubí rojo), el olor (a frutas, con sabores a flores salvajes, bayas, cerezas o ciruelas) y gusto (armonioso, seco, fuerte y con tanino respectable).
La legislación pone mucha atención en la protección del consumidor, y el mejor modo es la etiqueta. De la etiqueta en efecto es posible llegar al año de vendimia, al nombre del vino, y, sobre todo, la etiqueta siempre debe indicar las palabras Vino Chianti Classico D.O.C.G. La vendimia de las uvas empieza al final de Septiembre, continúa en Octubre según la altitud del área de cultivo, que determina la maduración de las uvas. De todas formas, el consumo del Chianti Classico está permitido sólo a partir del 1 de Octubre del año siguiente al de vendimia. Esto es válido para el vino nuevo, mientras el Riserva debe madurar mínimo 24 meses, de los cuales mínimo 3 en botellas.
Se dice que los diamantes encajan con todo, lo mismo se puede decir con el buen vino. De todas formas por su naturaleza el Chianti va particularmente bien con carnes rojas, especialmente a la brasa, mientras el Riserva se combina idealmente con queso y caza.
Una vez comprado, el Chianti D.O.C.G. necesita ser guardado con cuidado.
El lugar ideal es un sótano, sin embargo está bien cualquier lugar no húmedo, lejo de fuentes de calor y de ruido. Además, tiene que ser posicionado orizontalmente, para mantener el tapón húmedo y elástico. Tiene que ser servido frío, a 16-18 grados, y debería ser abierto unas horas antes de ser consumido, o dejado decantar adentro de una garrafa. Con respecto a los vasos está recomendado una copa a forma de tulipán, con la boca que ligeramente va a estrecharse. Los mejores vasos para el Riserva son anchos, mientras los vinos nuevos requieren vasos más estrechos.

CONSORCIO DEL VINO CHIANTI CLASSICO

La historia del Chianti no es menos interesante y complicada de la de su tierra. El Chianti se remonta oficialmente al 1384 cuando la Liga del Chianti fue fundada, incluyendo los acres de tierra cerca de Radda, Gaiole y Castellina.
Según la Liga sólo las uvas cosechadas en esa área no más tarde del 29 de Septiembre (San Miguel) podían ser utilizadas para hacer el Chianti.
Con el pasar de los años la región del Chianti se expandió mucho y en efecto, en 1716 todos los campos que se extendían hasta Valdarno fueron incluidos en la región por un edicto gran-ducal. Leyes estrictas establecían un severo castigo "contra todos los transportadores, marineros y cualquier otro que tomara el vino ilegalmente hasta su llegada a los almacenes de compradores extranjeros que lo tomaban de los buques de carga; el castigo venía infligido por los daños causados al beneficio público".
En 1847 el barón Bettino Ricasoli creó el "governo" del vino, que consistía en una primera y rápida fermentación de uvas y una segunda que añadía un "governo" hecho con el mosto del colorino (una especie de vino). Este proceso hace crecer el contenido de glicerina, dando al vino el sabor amable y delicado que cada uno conoce.
La glicerina no puede superar el 5% del contenido.

En 1924 33 productores de la región del Chianti fundaron el Consorcio para la Garantía del típico Vino Chianti y su Marca Original. Eligieron el Gallo Nero (Gallo Negro) como su emblema como para querer enlazar su actividad a la antigua Liga del Chianti.
Publicaron un Estatuto que establecía estrictos límites para los miembros del Consorcio que estaban obligados a hacer tests para garantizar la calidad del vino y subir las tasas alcohólicas más allá de las previstas por la "Regulación Disciplinaria del Vino Chianti".
Además del Consorcio del Chianti Classico hay el Consorcio del Gallo Nero que se propone de determinar el "estándar de la vendimia del Chianti classico"; en efecto, después de haber cosechado las uvas, los miembros del Consorcio deben tomar unas muestras del vino producido; cada año las muestras vienen reunidas y analizadas por miembros del Consorcio para compararlas con las características medias del estándar determinado por la específica vendimia.
Los vinos que no corresponden al estándar vienen tirados. El Chianti Classico que ha superado los tests viene controlado otra vez por la Junta de expertos en los Laboratorios del Consorcio.
Si el vino tiene las características del estándar, puede ser embotellado y recibe la etiqueta "Gallo Nero". En 1986 la integridad y los esfuerzos de los miembros fueron premiadas con la asignación del D.O.C.G. (Denominación de Origen Controlada y Garantizada)., una distinción reservada a sólo seis vinos italianos.
Todos los Chianti Classico D.O.C.G. tienen su clave de éxito en la mezcla de los tipos de uvas: el Sangiovese da fragrancia y fuerza, el Canaiolo suaviza la dureza del Sangiovese, el Trebbiano y la Malvasia añaden ligereza y al mismo tiempo hacen más fuerte el sabor.
Es notable que cada empresa asociada puede variar las uvas según pida sobretodo el gusto de los consumidores.
El Chianti Classico Gallo Nero nunca viene bebido antes de que haya pasado un año de la vendimia; el vino riserva tiene que ser guardado en un tonel de madera por un año, luego una vez que haya madurado, debe estar en una botella por tres meses y luego estar mínimo tres años antes que pueda ser bebido.
Este proceso es factible gracias al típico clima continental de esta región (la temperatura no es excesivamente baja o alta) y a la tierra donde las alturas de las colinas varían de los 250 a máximo 600 metros sobre el nivel del mar.
Esto hace muy complicada la producción del vino. Sin embargo, esta región puede jactearse de un vino de primera categoría.

Una splendida cantina